porque yo misma me decidí a olvidarte, a decir "ya fué, pasado pisado" y no. No puedo olvidarte, porque siempre que me distraigo para no pensar en vos, aparecés. Parece que lo hicieras apropósito. Nunca terminé de entenderte, y vos tampoco me entendiste a mí (ni yo me entiendo a sí que te comprendo)
Mil y una vueltas dimos, y seguimos así. Miradas van, miradas vienen, nunca dejamos de extrañarnos. A veces siento que te olvido, que ya no me importás.. pero me doy cuenta que estoy equivocada, que seguís siendo ese mismo chico que su nombre colmaba las hojas de mi carpeta, y aparecía siempre en las conversaciones con mis amigas, cada lágrima traía tu nombre, y cada sonrisa también...
No hay comentarios:
Publicar un comentario